Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
indistintamente Hermanos y Laicos están llamados a tomar responsabilidades de animación y/o de dirección. - La incidencia que ha tenido en la educación los cambios culturales de nuestro mundo y que afectan al ser humano en todas sus dimensiones, la acentuación de una cultura propia de la juventud y los cambios sociopolíticos de los países donde está implantado el Instituto Marista. - En el pasado, la infancia y la juventud eran, en cierto modo, “sujetos pasivos” de la educación. Asistían al colegio para recibir orientaciones, valores, formación religiosa y conocimientos que les prepararan para la vida. Y esto acentuó ciertos rasgos en la organización escolar y en la forma de actuar de las personas dedicadas a la educación. Hoy, nuevos conceptos sobre la educación y las relaciones interpersonales requieren de los educadores y educadoras un talante especial para entrar en el mundo de la juventud y, como amigo o amiga, caminar a su lado, motivarles y acompañarles en la búsqueda que personalmente deberán hacer. - Añado un cuarto aspecto que se refiere a la pluralidad educativa que existe en el Instituto. El hecho de estar presentes en 75 países implica diversidad de planes educativos, de idiosincrasia, de convivencia ecuménica con otras religiones o de exclusión e intolerancia religiosa, de libertad curricular y de financiación estatal de la educación. Por otra parte, en ocasiones los Hermanos animan o dirigen escuelas diocesanas que tienen su propio proyecto. Nosotros, como educadores maristas, compartimos y continuamos el sueño de Marcelino de transformar las vidas y la situación de los jóvenes, particularmente los menos favorecidos, ofreciéndoles una educación completa, humana y espiritual, basada en el amor personal por cada uno de ellos.
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