Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

“EL ESPACIO HABITABLE EN LA VISION DE LA ETNIA AYOREODE” 23 1.2. Territorio En cuanto al medio ambiente y los recursos naturales de los Ayoreode, por la amplia dispersión del pueblo habitan en medio ambientes diferenciados: en el chaco más poblado por ser llanura seca; en el sur y la región húmeda vecina al pantanal; del sureste; en la zona pre amazónica de la selva chiquitana. viendo los recursos disponibles en las tierras asignadas a las diferentes Tierras Comunitarias de Origen Ayoreode, una parte de las comunidades tienen bosques ricos en maderas, “sin embargo, significación de esas reservas debe estimarse en relación a la demanda de los Ayoreode vivientes en cada asentamiento, la superficie total de tierra disponible por el asentamiento, la superficie de ellas y el requerimiento que tienen las actividades económicas de cada asentamiento. Las que tienen títulos de propiedad, en diferentes estados de legalización son: Poza Verde, Puesto de Paz y Urucú, todas las tierras con título están a nombre de las misiones o del Vicariato. En el marco de la Ley INRA, los ayoreos han sido dotados de Tierras Comunitarias de Origen en cuatro comunidades: Zapocó, Rincón del Tigre, Santa Teresita y Tobité, las mismas que actualmente se encuentran tituladas y demarcadas. 2. Visión desde la Etnohistoria El perfil etnohistórico es el de un pueblo que se ha resistido constantemente, hasta el presente, a ser reducido por la mano del hombre blanco. La presencia de los Ayoreode actuales en el mismo territorio que los chiquitanos data de tiempos prehispánicos. El primer contacto con los españoles se remonta a 1537 con el ingreso de la región del Chaco de Juan de Ayolas, en lo que se podría considerar uno de los contactos más tempranos. Luego sucedieron los contactos no pacíficos con las incursiones de Ñuflo de Chávez (1546), Irala (1547) y nuevamente Ñuflo de Chávez (1559). Entre 1691 y 1724 los jesuitas tomaban contactos difíciles con los Ayoreode , que se resistían a formar Misión (aunque algunos fueron incorporados en una Misión Chiquitana). El padre Juan Bautista Zea trabajó en la toma de contacto e intentos de sedentarización entre 1711 y 1724; en esta fecha el padre Achá logró agrupar a varios clanes Zamuco y fundar la primera Misión con Ayoreode que fue San Ignacio de los Zamucos (1724-1745). Desde entonces al informe de D´Orbigny no se tiene un seguimiento puntual de esta etnia. El naturalista francés anota que existían unos 1.250 zamucos aculturados, sin poder calcular el número de los dispersos en la selva. Díez Astete, Alvaro (2011)

RkJQdWJsaXNoZXIy Mjc5NTQw