Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
“EL ESPACIO HABITABLE EN LA VISION DE LA ETNIA AYOREODE” 24 3. Visión desde la Antropología 3.1. Visión Etnocultural Los Ayoreode son el único pueblo indígena que en Bolivia pertenece a la familia lingüística Zamuco, también llamada Chamacoco antiguamente y de la que son parte las lenguas Caipotorade, Morotoco y Uaraño, ya extinguidas. Los que sobrevivieron físicamente al choque cultural tuvieron que sentir las consecuencias psíquicas: lo que era valor y norma cultural, baluarte del ser ayoreo durante siglos, se tomó inútil para sobrevivir en la sociedad nacional. Las consecuencias psíquicas se materializaron en las siguientes décadas, teniendo como resultado: a) Una fuerte descomposición de la sociedad Ayoreode b) El éxodo a las ciudades en busca de sobrevivencia, sea esto como trabajadores eventuales, mendigos o prostitutas. La etnicidad de los Ayoreode puede ser caracterizada como tendiente a una perdida cultural en algunos aspectos irreversible, aunque conservan un monolingüismo nativo, superior al bilingüismo con el castellano. Tradicionalmente, los ayoreos poseían una amplia mitología y fiestas religiosas propias, relacionadas con sus creencias en determinadas aves como divinidades tutelares; su cosmogonía se desplazaba en una constelación compleja y altamente estructurada de sistemas simbólicos, cultura ideológica que contrastaba con la escasez del material en la que vivían y el estado de nomadismo trivial. Se tenía el chamanismo como fuerza centralizadora del clan. Paralelo al papel del decasute; ahora ello ya no existe. El chamán es un ser con enormes posibilidades, en virtud del poder (uhopié) que ha acumulado. Puede desplazarse al país de los muertos y a los cielos, manejar los fenómenos meteorológicos, ejercer la cura y el daño, y cotejar fuerzas con cualquier tipo de entidades. Numí (La Tierra), se asocia principalmente a eami (el monte); hay otros dominios de menor relevancia: kukaraní (el cerro), tié (el río), garedó (la laguna) y echoí (las salinas). Hay animales que no son comestibles pues están afectados por los tabúes instaurados por los nanibaháde que les dieron origen. Son puyák (prohibidos) los felinos, las aves y sus huevos, el tapir y los cérvidos, mientras que son comestibles los pecaríes de tropa, los armadillos, el oso hormiguero y las tortugas terrestres. En todos estos casos, el consumo debe respetar ciertas observancias impuestas por el nanibahái: lavarse la boca y las manos después de la ingestión, evitar el derramamiento de sangre y evitar su consumo durante la preñez.
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