Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

“EL ESPACIO HABITABLE EN LA VISION DE LA ETNIA AYOREODE” 78 1.3.1.6. Actividades económicas 1.3.1.6.1. Aspectos generales Las unidades productivas en la comunidad Degüi, lejos de ser comunitarias, como postula la tradición Ayoreode, y codeterminadas por el interés colectivo, fueron sustituidas por unidades productivas individuales y familiares. Actualmente, la unidad económica-productiva es la familia y generalmente trabaja en ella el núcleo central compuesto por el padre, madre, hijos e hijas. El eje de la economía familiar lo constituyen las actividades de subsistencia vinculadas al mercado. Para lograr su sobrevivencia física en la ciudad, los Ayoreode necesitan dinero y lo ganan vendiendo sus artesanías y su fuerza de trabajo, para después gastarlo en pequeños comercios. Por las características educativas de los Ayoreode urbanos, les resulta muy difícil incorporarse a mejores mercados de trabajo y para subsistir en la ciudad practican varios oficios. Un jornalero rozador puede elaborar artesanías para vender o salir a los frentes agrícolas, forestales y mineros a trabajar por dos a cuatro semanas. Un dirigente también puede buscar un trabajo como jornalero rozador en caso de necesidad, o servir como traductores para investigaciones y talleres. A pesar de vivir en el contexto urbano, la esfera de la subsistencia ligada a la recolección no ha perdido importancia. Los Ayoreode han identificado y hacen uso de importantes áreas urbanas para la recolección de frutos y productos que emplean en sus trabajos artesanales. Algunas mujeres, sobre todo las ancianas, salen temprano en la mañana, algunas veces, hacia una zona a 30 kilómetros de la comunidad conocida como la Peña y Tundi, para recolectar garabatá, de la que se extrae su fibra para la confección de bolsos. Gran parte de la población de la comunidad, sobre todo jóvenes y adultos, dependen especialmente de la venta de mano de obra de los cojñone, a través de la oferta de servicios de limpieza de lotes, veredas y jardines locales. Las mujeres jóvenes trabajan en empleos informales como artesanas y algunas como trabajadoras sexuales. La actividad productiva predominante desarrollada por las mujeres adultas es la confección de artesanías en base a fibra de garabatá. Esta se lleva a cabo en los predios de la vivienda y su trabajo se realiza libre de paredes que lo limiten y sin horarios de entrada y salida. Las decisiones sobre la producción están basadas en la definición de los volúmenes requeridos para generar ingresos suficientes para cubrir las necesidades familiares de acuerdo a sus patrones culturales.

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