Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
“EL ESPACIO HABITABLE EN LA VISION DE LA ETNIA AYOREODE” 82 Sin embargo, desde una mirada histórica cultural de pueblo Ayoreode, Garay cuenta con una estructura que responde a la pertenencia comunitaria en una cosmología propia, que posiblemente no es real aquí y ahora; también responde a la organización social de las familias y a la noción social de lo privado y lo público, que se entiende como una concepción social de alcances interpersonales más amplios y diferentes a los de la población occidentalizada y a su materialización en las formas urbanas. Dentro del conjunto de viviendas y caminos que conforman Garay, se encuentran espacios y edificaciones destinados a otros usos, algunos de ellos están elaborados con muy pocos elementos arquitectónicos, como la iglesia evangélica. La guardería presenta mayor detalle arquitectónico y constructivo, por lo que resalta en relación al resto de las edificaciones. Otro espacio importante es la cancha de voleibol, espacio delimitado solo por un área limpia de vegetación. En la cancha se realizan actividades deportivas específicas y también actividades sociales como reuniones comunales, etc. Todos esos espacios son de uso comunitario, pese a que entre los grupos familiares existen preferencias por uno u otro lugar, cuando hay varias opciones. Estas áreas comunes se insertan en entornos casi escondidos o más bien delimitados por la vegetación, la cual es propia de la estructura del asentamiento rural. 1.3.2.2.2. Acceso a la tierra o espacio territorial urbano El poblamiento de la comunidad fue y es espontáneo. Cada familia se preocupó por construir su propia vivienda en el lugar que mejor le pareciera, lo que ocasiono que, en algunos lotes, vivan hasta dos o tres grupos. Las familias fundadoras, es decir, las que llegaron primero y formaron la comunidad, pudieron ocupar lotes para todos los miembros de su familia; las que llegaron posteriormente debieron conformarse con compartir un lote con algún miembro de su familia extensa. El terreno que actualmente ocupa la comunidad Garay aún no está titulado a nombre de la comunidad o de la Asociación AIAG, aunque sus habitantes tienen la posesión de buena fe del predio. La titulación del terreno a nombre de la comunidad sigue siendo la principal preocupación de los comunarios, entendiendo que ello les podría facilitar mejores condiciones de vida. Para acceder a la tierra, las familias se han organizado en una Asociación Civil, considerado que de esta manera se podrá viralizar la adjudicación del título de propiedad de forma colectiva. En el ámbito interno, en los hechos, el acceso a la tierra se lo hace coordinando con la familia.
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