Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
50 Por este motivo las gobernaciones de Moxos y Chiquitos, entre 1595 y 1611 resolvieron trasladar la ciudad de Santa Cruz de la Sierra hacia Cotoca y posteriormente a San Lorenzo de la Frontera, donde se asentó bajo el nombre de Santa cruz de la Sierra al borde de los Andes orientales, intentando refugiar en la ciudad a los castellanos que eran contantemente atacados por los Chiriguanos. Desde las expediciones enviadas por Pizarro al oriente, hasta los viajes de Ñuflo de Cháves hacia la Real Audiencia de Charcas, notaron la importancia de los valles por donde los incas Huancané y Condori se abrieron paso desde el occidente para caer en el oriente, en los Valles del Chiriguano, estos pueblos en constante guerra continuaban hostigando y atacaban las comunicaciones y el intercambio de mercancías de los castellanos en Santa Cruz de la Sierra y Charcas. (Rojas, 2017, pp. 29-32). Con estos hechos, la Real Audiencia de Charcas decide que para contrarrestar los ataques Chiriguanos que se infiltraban por el valle, era necesario fundar otra ciudad española en los valles del Vallegrande, zona intermedia entre aquellas regiones; resultando ser el mismo motivo que llevó a los príncipes incas a la construcción de las fortalezas de COWARAPA y SABAIPATA. (Rojas, 2017, p.33). El Virrey del Perú Don Juan de Mendoza y Luna Marqués de Montesclaros, concede poderes al Capitán Pedro Lucio Escalante de Mendoza mediante cédula real emitida el 20 de marzo de 1590, diciéndole textualmente en dicha cédula: Y para que dicha población tenga cumplido efecto, acorde dar y di la presente, por la cual en nombre de su Majestad y en virtud de los poderes y comisión de que su persona Real tengo, nombro, elijo, y proveo a vos el dicho Don Pedro de Escalante y Mendoza por poblador y justicia mayor del dicho Vallegrande, y os doy poder, comisión y facultad para que vais a él, y habiendo visto y tanteado la parte y lugar más cómodo y suficiente en las dichas fortalezas del inca y su comarca de temple, cielo, suelo, agua y leña y demás cosas nombre de su Majestad El Rey don Felipe, nuestro Señor, que se intitule y llame en ella Horca y Cuchillo y señalando plaza y sitio para la iglesia mayor y casas reales y de cabildo, tierras para heredades y algunos solares propios de la dicha ciudad y bien público y otros sitios monasterios de religiosas y para un Hospital y daréis y repartiréis solares a los pobladores de ella, en que se edifique sus casas de vivienda (Rojas, 2017, p.33).
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