Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

51 En las cordilleras de Loma “25” en un pequeño valle central, Don Pedro Lucio de Escalante sembró los cimientos de la ciudad de Jesús y Montesclaros de los Caballeros del Vallegrande sobre un mirador del sol naciente, posteriormente funda Santa María de La Guardia Mendoza en lo que fue el fuerte inca de Cowarapa, después funda Saipina del Ángel Custodio y Santa María de la Rioja de Chilón regiones bajo la gobernación de Cowarapa, finalmente refunda el fuerte de Sabaipata con el nombre de Valle de la Purificación de la Santísima Trinidad. (Rojas, 2017, p.36). Don Francisco de Viedma gobernador intendente de Santa Cruz de la Sierra, informó al Virrey de Buenos Aires que la ciudad de Jesús y Montes Claros se transformó en un núcleo central sociológico y político. A fines del siglo XVII, según Viedma tenía más de 14 000 pobladores y contaba con una importante producción, ya que las cantidades de mercaderías que se enviaban a Cochabamba y Santa Cruz por el año 1900 - de acuerdo al censo realizado en la república - arrojó que el gran Vallegrande contaba con 426 242 habitantes y las exportaciones alcanzaban los 47 000 pesos de la época (Rojas, 2017, p.40). El ingeniero Ricardo Urquidi en su informe de evaluación de 1928, presentado al prefecto de Chuquisaca sobre la construcción de una carretera, describe lo siguiente: Vallegrande es una población de unos 5.000 habitantes, el centro de una extensa zona poblada y productiva que da principalmente maíz, trigo, cebada, papa, tabaco, arroz, ají y azúcar, hay regiones de crianza de ganado vacuno. La ciudad tiene importancia como centro comercial. Posee varios almacenes y algunas de las casas comerciales de Cochabamba, mandan regularmente sus agentes viajeros. De todas las regiones atravesadas en el recorrido, es la de Vallegrande la que mejor impresión produce y la que con mayor optimismo sobre su desarrollo debe ser considerada. (Rojas, 2017, p.44). 2.1.3 Problemática del lugar Luis Nogueira describe que: Toda comunidad por muy pequeña que sea, no se cierra sólo en un contexto local, sino que se inscribe en otros contextos más amplios produciéndose las consiguientes interrelaciones en un doble proceso en espiral que partiendo de la comunidad se dirige hacia su entorno, y desde el entorno hacia la comunidad (…) en su relación con el entorno, se convierte en un subsistema de un sistema mayor lo que le otorga la capacidad de recibir y aportar en términos culturales, económicos y sociales, etc. (Terry, J., 2011, p.6)

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